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US Department of Health and Human Services | National Institutes of Health

¿Cómo se realizan las pruebas de evaluación del recién nacido?

La evaluación del recién nacido suele consistir en un análisis de sangre y una prueba de audición. En primer lugar, el personal del hospital rellena la tarjeta de evaluación del recién nacido con la información vital del bebé —nombre, sexo, peso, fecha y hora de nacimiento— y la fecha y hora de la recolección de sangre. Parte de la tarjeta es de un papel absorbente especial que se utiliza para recolectar la muestra de sangre.1

Prueba del talón

Luego de entibiar y esterilizar con cuidado el talón del bebé, se le extrae sangre mediante un "pinchazo en el talón". La parte absorbente de la tarjeta de evaluación se pone en contacto con la gota de sangre. Este procedimiento se repite con una serie de nuevas gotas de sangre hasta que todos los círculos impresos en la tarjeta contienen una muestra. Estas muestras de sangre se utilizan para realizar las pruebas de la evaluación en laboratorios clínicos sumamente controlados que procesan grandes volúmenes.

Prueba de audición

El personal del hospital suele usar uno de dos métodos para la prueba de audición. Ambos son rápidos (5 a 10 minutos) y seguros.1

  • Emisiones otoacústicas (OAE por sus siglas en ingles). Esta prueba determina si ciertas partes del oído del bebé responden a los sonidos. Se colocan un audífono y un micrófono en miniatura en el oído del bebé y se tocan sonidos. Si el bebé tiene una audición normal, el micrófono recibe un eco que se refleja en el canal auditivo. Si no se detecta el eco, podría haber pérdida de audición.
  • Respuesta auditiva del tronco encefálico (ABR por sus siglas en ingles). Esta prueba evalúa el tronco encefálico auditivo —la parte del nervio auditivo que transporta el sonido del oído al cerebro— y la respuesta del cerebro al sonido. Se colocan audífonos en miniatura en el oído del bebé y se tocan sonidos. También se colocan electrodos, pequeños conductores eléctricos que se adhieren a la cabeza del bebé, para detectar la respuesta del cerebro a los sonidos. Si el cerebro del bebé no responde de manera consistente a los sonidos, podría haber un problema auditivo.

Oximetría de pulso

En algunos casos, el personal del hospital realiza una oximetría de pulso para medir cuánto oxígeno hay en la sangre del bebé. La oximetría de pulso suele realizarse pasadas las 24 horas de nacido. El personal del hospital coloca un sensor sobre la piel del bebé durante unos minutos y el sensor mide el nivel de oxígeno en la sangre a través de la piel.

Un bajo nivel de oxígeno en la sangre puede indicar que el bebé tiene problemas cardíacos. La oximetría de pulso puede ayudar a identificar a los bebés con una enfermedad llamada cardiopatía congénita crítica (CCHD por sus siglas en inglés) en el contenido de Inglés.1 Cada año, la CCHD es responsable del 24% de las muertes de bebés por defectos de nacimiento. Este tipo de evaluación permite identificar a los bebés que deben ser vistos por un especialista del corazón y recibir atención para salvar sus vidas.

Otros análisis de sangre

Algunos estados requieren la realización de un segundo análisis de sangre en el que se repiten las evaluaciones iniciales.

  • La primera evaluación se realiza a las 24 a 48 horas del nacimiento del bebé, de preferencia antes de que se vaya del hospital. Para algunas enfermedades, la evaluación no es válida si se obtiene la sangre antes de las 24 horas de vida.
  • La segunda evaluación se realiza cuando el bebé tiene entre 10 y 15 días de vida, para garantizar que el médico del bebé tenga los resultados más exactos posibles.

  1. Baby’s First Test. (2012). Responding to results. Autor: Washington, DC: Obtenido el 14 de mayo de 2012 de www.babysfirsttest.org/responding-results en el contenido de Inglés Políticas del Sitio Web externo [arriba]

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