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Los fármacos anti-VIH podrían proteger a los niños infectados con VIH de la pubertad tardía

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Un estudio financiado por los NIH demuestra que los niños que reciben nuevos tratamientos médicos están más cerca de lo normal en las tablas de crecimiento

Viernes, 16 de agosto de 2013

En los casos de niños infectados por el VIH desde su nacimiento, los tratamientos de fármacos contra el VIH que se utilizan hoy en día pueden proteger contra la pubertad tardía que se había presentado en los niños infectados por el VIH sometidos a los tratamientos médicos más antiguos, de acuerdo con los investigadores financiados por los Institutos Nacionales de Salud.

El VIH parece retrasar la pubertad. Entre las niñas y niños nacidos antes de 1990, más del 10 por ciento de los que fueron diagnosticados con VIH no había entrado en la pubertad a los 12 y 13 años de edad, respectivamente. Sin embargo, un estudio publicado en la revista AIDS encontró que la pubertad se retrasó en menos del 1 por ciento de los niños nacidos a partir de 1997, una vez que terapias más eficaces de medicamentos contra el VIH se volvieron disponibles para el público. La combinación de tratamientos antirretrovirales — tres o más fármacos de dos o más clases diferentes de medicamentos anti-VIH — son ahora el tratamiento estándar.

Posiblemente, el mejoramiento de la salud como resultado de una terapia más efectiva permite que los niños entren en la pubertad a una edad más apropiada, según el autor del estudio Rohan Hazra, M.D., de la División de Enfermedades Infecciosas Maternales y Pediátricas del Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano (NICHD) Eunice Kennedy Shriver (NICHD).

Basándose en la información recopilada durante 12 años de más de 2.000 niños y niñas infectados por el VIH, los investigadores encontraron que por cada año de tratamiento antirretroviral combinado recibido por un niño, la pubertad se inició alrededor de un mes antes en comparación con los niños con VIH que se sometieron a otros tratamientos farmacológicos o que no ingirieron ningún fármaco.

“Más del 80 por ciento de los niños en el estudio nacidos después de 1997 son sometidos a un tratamiento de combinación, así que fue difícil hacer una comparación entre los que recibieron la terapia y la cantidad de niños relativamente pequeña que no lo hicieron”, señaló el primer autor del estudio, Paige Williams, Ph.D., de la Escuela de Salud Pública de Harvard, Boston. “Sin embargo, la tendencia en los datos sugiere que los niños que se someten a tratamientos modernos son más propensos a experimentar la pubertad al mismo tiempo que los niños sin VIH”.

El estudio también incluyó a investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Colorado y el Hospital para Niños Colorado, Aurora; Escuela de Medicina de la Universidad de Tulane, Nueva Orleans; Escuela de Medicina de la Universidad de Indiana, Indianapolis; Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York; Escuela de Medicina de Nueva Jersey, Newark; y el Hospital de Niños de Los Ángeles.

Los datos para el estudio se obtuvieron de tres redes de investigación sobre el VIH que reciben apoyo del NICHD: La Red Internacional de Ensayos Clínicos de SIDA Maternal y Pediátrico (IMPAACT) (The International Maternal, Pediatric, Adolescent AIDS Clinical Trials (IMPAACT) Network), el Grupo de Ensayos Clínicos de SIDA Pediátrico (predecesor de la Red IMPAACT) y el Estudio del Grupo VIH/SIDA Pediátrico (Pediatric HIV/AIDS Cohort Study).

La mayor parte del financiamiento para este estudio provino del NICHD y del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, que también forman parte de los NIH. El apoyo adicional provino de otros seis institutos de los NIH: el Instituto Nacional de Salud Mental, el Instituto Nacional de la Sordera y Otros Trastornos de la Comunicación, el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre, el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares y el Instituto Nacional sobre el Abuso del Alcohol y el Alcoholismo.

Para llevar a cabo su estudio, los investigadores analizaron datos de más de 2.000 niños y niñas con VIH y de otros 500 niños y niñas expuestos al VIH antes y durante el parto, pero que no se infectaron con VIH. Los investigadores analizaron los datos obtenidos de estos niños y niñas a partir de los 7 años. Durante la visita para el estudio de los niños, los médicos evaluaron el comienzo de la pubertad observando los cambios físicos típicos que se producen en la adolescencia, como la aparición de vello púbico y el desarrollo del tejido mamario o de los genitales.

Los investigadores confirmaron hallazgos anteriores que indican que el VIH puede retrasar el inicio de la pubertad. Los niños infectados con VIH comenzaron a desarrollar vello púbico y genitales más grandes cuando estaban cerca de los 11 años y medio de edad, en promedio — alrededor de un año más tarde que los niños sin VIH. Las niñas infectadas con VIH comenzaron a desarrollar los senos y el vello púbico cuando tenían 10 años y medio de edad, en comparación a los 9 años y medio y 10 años, en promedio, para las niñas sin VIH. Para sus análisis, los investigadores tomaron en cuenta la tendencia de los últimos años hacia la pubertad temprana en los niños de los Estados Unidos, así como las diferencias raciales y étnicas en la etapa de la pubertad. Sin embargo, incluso después de realizar los ajustes según estos factores, los investigadores encontraron que la pubertad se inició de cuatro a seis meses más tarde en los niños y niñas con VIH que en los niños sin VIH.

“En los estudios de la población general, la madurez tardía se relaciona con una menor autoestima y con depresión, y los retrasos también suscitan preocupaciones sobre el futuro de la salud reproductiva de la persona”, señaló el Dr. Hazra. “Por lo tanto las diferencias de cuatro a seis meses pueden tener efectos significativos”.

Los investigadores también confirmaron que los jóvenes con los síntomas más graves de infección por VIH tienden a sufrir los mayores retrasos en la pubertad.

“A medida que los tratamientos de combinación para el VIH se han vuelto más generalizados, el crecimiento de los niños ha mejorado y su maduración física está mucho más cercana a la norma”, agregó el Dr. Williams. “Los tratamientos recomendados hoy en día para el VIH parecen tener un efecto protector en estos aspectos”.

Este estudio fue financiado por las subvenciones de los NIH números U01 AI068632, U01 AI41110, U01 HD052102-04 y U01 HD052104-01.

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Acerca del Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano Eunice Kennedy Shriver (NICHD): El NICHD patrocina investigaciones sobre el desarrollo, anterior y posterior al nacimiento; salud materna, infantil y familiar; asuntos de reproducción biológica y demográficos; y la rehabilitación médica. Para más información, visite el sitio web del Instituto: http://www.nichd.nih.gov/.

Acerca de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH): Los NIH, conforman la agencia médica de investigación nacional que incluye 27 Institutos y Centros, siendo un componente del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EEUU. Los NIH conforman la principal agencia federal que realiza y apoya la investigación básica, clínica, y la investigación médica aplicada; e investiga las causas, los tratamientos, y las curaciones para enfermedades comunes y raras. Para más información sobre NIH y sus programas, visite: http://www.nih.gov.

Last Updated Date: 08/16/2013
Last Reviewed Date: 08/16/2013

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